Guía de supervivencia de Madrid - Edición de verano

by Aida Ruano on Thursday, July 19, 2018

Museos, parques, restaurantes para todos los gustos (y todos los bolsillos), una vida nocturna de lo más divertida, diferentes zonas para salir de compras, mercadillos y festivales en los que pasarlo bien… ¡Madrid tiene de todo! O, al menos, casi de todo; como coreaba una exitosa canción de la década de los ochenta, “aquí no hay playa”… y cuando el termómetro se acerca a los 40 grados un mediodía de verano, es importante tener un plan B para refugiarnos del calor.

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Así que te proponemos unos cuantos:

Busca tu parque preferido

Sin duda, el parque más famoso de la capital de España es El Retiro. Dejando de lado la soleada y concurrida zona del estanque, sus senderos sombreados ofrecen el respiro perfecto en las horas centrales del día. Pero Madrid cuenta con muchos otros parques, así que, ¿por qué no aprovechar el verano para encontrar tu favorito?

El parque del Oeste es el más cercano a la escuela de don Quijote en Madrid, y en él puedes admirar un auténtico templo egipcio o tomar el teleférico para ver Madrid desde las alturas y llegar a la Casa de Campo, el espacio verde más grande de la capital, que es perfecto para hacer deporte, remar en el lago o hacer una visita al Parque de Atracciones. En Madrid Río puedes hacer una ruta en bici o sobre patines y acabar visitando una exposición en el Matadero. Si prefieres un plan tranquilo, toma la línea 5 de metro para llegar hasta el parque del Capricho, un jardín romántico que está lleno de sorpresas, que van desde un fuerte en miniatura al búnker donde se refugió el gobierno de la República durante la Guerra Civil.

¡Al agua, patos!

Sí, ya lo sabemos… en Madrid no hay playa. Pero las numerosas piscinas que encontrarás en la capital y en sus alrededores son la mejor alternativa cuando el calor aprieta. Si necesitas algo que esté cerca, tu mejor opción serán las piscinas públicas municipales, repartidas por los diferentes barrios; si no te importa ir un poco más lejos, te recomendamos hacer una excursión hasta las piscinas naturales de Cercedilla, a algo menos de una hora en coche, o las de Rascafría, unos quince minutos más lejos.

Si te apetece algo más elegante (aunque también más caro), muchos hoteles céntricos de Madrid permiten pasar una jornada a remojo en sus piscinas. Una de las más conocidas es la que está situada en la última planta del Hotel Emperador, en plena Gran Vía, y que ofrece unas vistas panorámicas de Madrid sencillamente espectaculares.

Cultura refrescante

Uno de los muchos museos de Madrid puede ser la combinación ideal para una tarde calurosa de verano: un buen aire acondicionado, entretenimiento y cultura todo en uno. Seguramente ya sabes que la capital española cuenta con uno de los mejores museos de pintura europea del mundo, El Prado; si prefieres el arte contemporáneo, el Museo Reina Sofía está a escasos diez minutos de paseo y ocupa un antiguo hospital, con un fresco patio en el que hacer un alto entre sala y sala.

Anímate a ir más allá y adéntrate en otros museos menos conocidos. El Museo Cerralbo es un coqueto y lujoso palacio del siglo XIX; el Museo ABC organiza interesantes exposiciones de ilustración. El Museo Sorolla ocupa la casa y estudio del pintor en Madrid, y tiene un bonito jardín con fuentes, y el Museo del Traje, ubicado junto al parque del Oeste, te permite hacer un recorrido por la historia de la ropa. ¿Quieres algo diferente? Andén 0 es la antigua estación de metro de Chamberí, que fue cerrada al público en 1966 y se conserva tal y como era entonces, y la Nave de Motores de Pacífico es una auténtica central eléctrica de la década de los 20.

Únete a la fiesta

Si hay algo que caracteriza al verano en Madrid, es la sucesión de fiestas que recorren los barrios de la ciudad y que se alargan hasta entrada la noche. Vive una experiencia de lo más castiza en la verbena de la Paloma, celebrada en la semana del 15 de agosto en La Latina, contemplando a los madrileños con sus trajes típicos de chulapos y aprendiendo a bailar un chotis (te lo prometemos: es el baile más fácil del mundo). Y participa en la fiesta más refrescante: la Batalla Naval de Vallecas está cerca de cumplir los 40 años de vida, y es una multitudinaria batalla de agua en la que acabarás tan empapado como feliz.