Variantes dialectales del español: el andaluz o habla andaluza

by Maria Martin on Friday, February 28, 2020

 “El alma que allí canta, que allí en el misterio de la creación poética se cela y a la par se descubre, no es el alma del poeta: es el alma de su Andalucía, es el alma de su España. ¡El alma de su España andaluza, gitana y romana, patente y densa, olor y luz aliviados en música en la poesía de García Lorca!”

En don Quijote, queremos compartir estas líneas del gran poeta y filólogo español Dámaso Alonso sobre el autor granaíno como punto de partida para rendir homenaje a una de los dialectos más estudiados e imitados de todas las variantes lingüísticas y culturales del español: el dialecto andaluz. ¿Por qué? Porque hoy, 28 de febrero, es el Día de Andalucía, el día que conmemora la celebración del referéndum que marcó el inicio del proceso para la creación de la Comunidad Autónoma de Andalucía en el año 1980.

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Un primer acercamiento al andaluz

Flamenca bailando

El andaluz es una modalidad lingüística de la lengua española hablada principalmente en Andalucía, Ceuta, Melilla y la parte meridional de la provincia de Badajoz. Además, el andaluz es un dialecto utilizado en el territorio británico de Gibraltar, el cual se encuentra en la Bahía de Algeciras, y convive también con el portugués en aquellas localidades que colindan con la provincia de Huelva.

No es de extrañar que un idioma como el español o castellano, el cual cuenta con más de 400 millones de hablantes nativos repartidos por todo el mundo, cuente también con distintas y diversas variantes dialectales. Este es el caso del andaluz o habla andaluza, aunque bien podríamos hablar de hablas andaluzas gracias a las ricas y abundantes hablas locales que encontramos a nivel interno. Andalucía es una región apasionante, y en cada localidad podemos descubrir formas diferentes de expresión únicas y propias.

El dialecto andaluz: complejos, prejuicios e imperialismo cultural

Como ya hemos comentado más arriba, el andaluz es uno de los dialectos más estudiados de todas las variantes del español. Sin embargo, esta perspectiva principalmente teórica no ha calado en la forma en que percibimos sus matices a nivel experiencial en nuestra sociedad, lo cual ha dado lugar a tópicos y mitos. Es posible que más de una vez hayáis escuchado a alguien que no tiene como lengua materna el habla andaluza llevar a cabo imitaciones, en ocasiones burlescas, sobre las peculiaridades de esta modalidad lingüística.

No obstante, también es cierto que las lenguas maternas no son una propiedad exclusiva de los hablantes nativos, y sería interesante que, al igual que adoptamos la poesía de Lorca como uno de los elementos más valiosos de la cultura española, tomáramos también el habla andaluza como una lengua propia que nos enriquece a todos, ya que, además, las lenguas y sus variantes no son compartimentos estancos con fronteras y límites rígidamente establecidos.

El andaluz como forma de expresión en la cultura oral

Lorca

Tal y como nos cuenta el Grupo de Investigación "El español hablado en Andalucía", de la Universidad de Sevilla, “el habla andaluza es el resultado de una larga tradición histórica, y surge de un desarrollo, a partir del castellano antiguo, parcialmente diferenciado del seguido por otras modalidades del español.”

Dicho de otra forma, el andaluz es una forma más de hablar en español, una variante de la lengua castellana que es el resultado de cientos de años de desarrollo y evolución, una variante que aporta riqueza y diversidad a la expresión oral reflejando al mismo tiempo otras maneras de entender y definir el mundo que nos rodea. De hecho, los andaluces —exceptuando algunos casos de formas más poéticas* o ensayísticas que prosaica— escriben como cualquier otro usuario del español de España, dejando a un lado sus rasgos más característicos.

*A principios del siglo XX, el andaluz estuvo a punto de consagrarse como variante regional y cultural también a nivel escrito. Uno de los personajes andaluces que contribuyó a este desarrollo, fue el gran Federico García Lorca. Sabía que el andaluz era una lengua con alegría y musicalidad, lo cual se ve reflejado en toda su producción poética y teatral. También existe una versión de la obra literaria El Principito —del autor Antoine Marie de Saint-Exupéry— en andaluz

El andaluz es un dialecto muy diverso

mapa de Andalucía

Como decíamos al comienzo de este artículo, muchas veces, más que hablar del habla andaluza, deberíamos hablar de las hablas andaluzas. Las características y atributos propios del español hablado en el sur de España se producen de forma distinta según la región, provincia o localidad en la que nos encontremos, dando lugar a rasgos muy diversos tanto en la pronunciación como en el léxico: ceceo frente a seseo, pérdida o aspiración de la -s final, illo frente a pisha o mi alma, y un largo etcétera.

De la misma manera que el español del interior y del norte de la Península Ibérica muestran claros signos de diversidad a nivel interno, dentro de cada una de las subvariantes del habla andaluza podremos descubrir un crisol de formas y colores diferentes. De hecho, no toda Andalucía habla lo que coloquialmente llamamos andaluz, pues no todas las zonas de Andalucía manifiestan en su habla las mismas características ni tampoco los signos que solemos catalogar como andaluces. Por ejemplo, al norte de la provincia de Huelva y Sevilla, la variante se acerca más al español de Extremadura, de igual forma que en Granada o Almería la forma de hablar se parece más a las de los murcianos. Así, regresamos a la idea de que las lenguas y sus variantes lingüísticas o dialectales general no son fijas ni responden a límites establecidos de forma tajante o brusca, sino que se comportan como un continuo cuyos elementos se producen sin una interrupción espacial, fluyendo por distintos los territorios y culturas en los que hay interacción y dejando una importante y hermosa huella a su paso.

El arte de hablar andaluz: pronunciación, gramática y léxico

El acento andaluz es probablemente uno de los rasgos más representativos del español hablado en el sur de España. Los investigadores han venido señalando desde hace tiempo tres características generales de las hablas andaluzas:

  • Un ritmo más rápido y variado en cuanto al tono empleado, que, en comparación con español general, produce grandes contrastes debido al tono más bien monocorde del castellano del interior de la Península Ibérica.
  • Ciertas formas de articular los sonidos que presentan una distribución diferente, de forma que ciertos fonemas se producen de una manera más relajada y otros de una manera más tensa.
  • Ciertas características de pronunciación – compartidos con otras áreas - que se dan más en Andalucía. Algunos alcanzan una gran concentración y recurrencia.

No podemos decir que haya una gramática andaluza como tal, ya que, los rasgos gramaticales utilizada en el sur de nuestro país es la misma que la utilizada en el resto del territorio. Sin embargo, sí que podemos observar ciertas variaciones en la forma en que se utilizan los pronombres personales, por ejemplo, el uso de “ustedes” en lugar de “vosotros” —aunque no es un caso regular. También podemos encontrar algunos usos arcaicos de ciertos verbos, como el caso del uso del verbo “ser” como auxiliar en lugar de haber. Ej.: Si me fuera dado cuenta, en lugar de si me hubiera dado cuenta.

Léxico: el vocabulario del andaluz

Patio andaluz con niños

Los tipos de significado se refieren a casos concretos de estudio citados por el grupo de investigación de la Universidad de Sevilla arriba mencionado:

Voces rurales y relacionadas

  • Instrumentos: capacho (cesto), barcina (red de esparto), almocafre (escardillo), calabozo (hacha de podar)
  • Maquinaria rural: alfarje (piedra de molino), atarjea (caño, acequia), almatriche (íd.)
  • Terrenos: campiña, marisma, pago (terreno de viña u olivos), cortijo, balate (acequia/muro)
  • Plantas y frutos: alhucema, gurumelo (seta), jinjolero (azofaifo), alcaucil (alcachofa), durazno (melocotón), papa, pero (manzana), habichuela, cañaduz (caña de azúcar); casco (gajo de la naranja); puyar (crecer la guía del árbol)
  • Actividades agrícolas: ablentar (aventar), esmuir (ordeñar)

Voces marineras

  • Peces: albures (pez de río), safio o zafío (congrio), breca, lula (calamar basto), cardume(n) (banco de peces), brótola, chanquete
  • Embarcaciones: traíña, boliche (tipos de barco)

Alimentación

  • Humana: chícharo (garbanzo/guisante/judía), alboronía (guiso de verduras), hallulla/-o (torta), calentitos y tejeringos (churros), hochío (torta), repápalo (panecillo redondo, buñuelo), pipirrana (ensalada)
  • Ganado: afrecho (salvado), arvejón (almorta)

La casa

  • Soberado y doblado (parte alta de la casa), sardiné, sardinel, y rebate (escalón de entrada), casalicio (casa grande), alacena (despensa), falsa (desván), casapuerta

Tiempo atmosférico

  • Hacer buena (/mala) orilla, llampo (relámpago), boria (niebla), claras del día (amanecer), harinear (lloviznar) y harinilla (llovizna), flama (calor ardiente)

Valoraciones emotivas

  • Sobre personas (connotaciones positivas): (d)espelotado (sano, robusto), jirocho (bien plantado, satisfecho), marchoso (gallardo)
  • Sobre personas (connotaciones negativas): majareta y majarón (loco), charrán (pillo), chalado y pirado (loco), gilí (tonto), (d)esabori(d)o, chuchurri(d)o (marchito, ajado), falto (tonto), frangollón (que hace las cosas tarde y mal), parguela (tonto)
  • Sentimientos positivos: camelar (querer)
  • Sentimientos negativos: achares (vergüen za, celos), canguelo (miedo), coraje (enfado, irritación)

Como todas las lenguas, el andaluz va unido a un pueblo, a una cultura… ¡El andaluz es el español de Andalucía! La lengua de grandes hombres como Gustavo Adolfo Bécquer, Pablo Picasso o Federico García Lorca.

En don Quijote, esperamos que disfrutéis de este artículo y que os sirva para ampliar vuestros conocimientos sobre el español hablado en ciudades como Málaga, Sevilla o Cádiz.


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